23 de junio de 2013

Redhead

—Por favor. Si no decimos nada, si fingimos…

—No hay modo de fingir —replicó Jace con absoluta claridad—. Te amo, y te amaré hasta que muera, y si hay una vida después de ésta, te amare también entonces.

Ella contuvo el aliento. Él lo había dicho… las palabras que no podían decirse. Se esforzó por dar una respuesta, pero no encontró ninguna.